Esas luces efímeras y tan especiales que duran un instante y valen la pena esperarlas durante horas. Solo luz, que no es poco.
El fujinon 100-400 me ha abierto la veda a fotos que hasta ahora tenía vetadas por alcance. Así que iré añadiendo fotos a una serie (que pretencioso suena lo de las series) que se llamará «Luces de montaña«, cogiendo el titulo prestado al gran fotografo Galen Rowell.  Poco a poco, iré añadiendo esos momentos fugaces, tan gratificantes y esas horas tan desagradecidas de búsqueda y espera.