Ir a hacer un atardecer a la desembocadura del Eo y que en cuarenta minutos la cosa termine así. Cosas de la fotografía de paisaje. Esta vez hubo que mojarse para hacer la foto y de forma literal. Mientras esperaba que atardeciera se fue encapotando el cielo y en cuarenta minutos parecía que se hacía de noche antes de tiempo. Descargó un aguacero de los buenos y aunque daba pereza salir del coche con la que estaba cayendo el momento valía la mojadura. A veces por mucho que planifiques, la fotografía es cuestión de que la suerte te encuentre en el sitio.