Amaneciendo en el Fito.

Nieblas matutinas en el Fito. Aunque no soy muy amigo de los amaneceres, por la hora a la que empiezan, a veces se hace una excepción. En el Fito viendo como se despereza el día. A veces con un poco de suerte, te puedes encontrar un mar de niebla como este y si no, pues bueno, siempre puedes desayunar en Arriondas. 🙂